/AÑO VII

Defender el buen nombre y honor de la familia.

Desde hace un tiempo esta circulando un rumor sobre unas boletas apócrifas que comprometía a un establecimiento escolar y en especial al director que ejercía en el 2006. Las boletas son de Eduardo Ruiz Díaz, su hijo descubrió lo ocurrido su mujer Ana María Alfaro lo cuenta.


Ana María Alfaro trabajo toda su vida y crió y educo a tres hijos que hoy son profesionales o en vías de serlo, siempre dentro de la honestidad y el trabajo con su esposo Eduardo Ruiz Díaz.
A mitad de septiembre su hijo Marcelo ing. Agrónomo, profesor de la escuela agropecuaria y egresado de la misma, descubrió de manera ocasional una boleta de su padre, a partir de allí realiza una denuncia en la oficina de la ayudantía fiscal.
Ana María Alfaro, Mi marido realizó algunos trabajos en la escuela agropecuaria, el se encarga de armar y desarmar galpones, (allí mostró una boleta).
Hace unos días atrás mi hijo vino a casa y nos dijo que había encontrado una boleta de un monto importante de su padre. Marcelo Ruiz Díaz estaba dictando clases y de un mueble del salón se cae una caja que tenia boletas, un alumnos las levanta y encuentra la boleta se la entrega a el profesor y al verla se asombra por el monto de la misma.
Cuando llega a su casa y habla con el padre le dice “vos sabes lo que tenés que hacer, el que calla otorga “y le explica que esa boleta no la hizo él, no son montos que yo trabajo, esa boleta me la han robado y han puesto una obra que yo no hice, yo no vendo materiales.”
Alfaro explicó que su marido tiene muchas faltas de ortografía y solicita que le escriban el encabezamiento de las boletas, eso es lo que paso en la escuela agropecuaria el director en ese momento aprovecho un descuido de Ruiz Díaz y robo la boleta, original y duplicado, que luego ha escrito con valores que no maneja el marido de Ana María Alfaro. Así lo manifestó la señora.
El monto de la boleta es también es falsa ya que no entra la categoría del monotributo.
En síntesis mi hijo, siguió Alfaro, realizó la denuncia en la oficina de ayudantía del fiscal, EL Dr. Zerbarini lo tomo la declaración, luego llamo a mi marido y también al alumno, a quien yo, explico Ana María Alfaro, felicitó a los padres, por ir con la verdad. Por ultimo manifestó yo solo defiendo el buen nombre de mi marido, porque cuando uno habla del buen nombre y honor de la familia hay que pensarlo, no jugar con eso. Mi marido se levanta a la mañana todos los días desde hace treinta y seis años a generar su trabajo. Llevamos treinta y seis años de casados, sabemos lo que es el trabajo, las necesidades, las enfermedades, pero jamás se trajo un alfiler que no fuera de él. Hace treinta y un años que hace este trabajo. Todo lo que hicimos lo hicimos a pulmón.
Yo solo quiero defender a mi familia y el honor de ella.
Hoy mi hijo Eduardo Ruiz Diaz se encuentra en una denuncia, defendiendo su escuela y solo porque compañeros que le den vuelta la cara es muy triste, porque en una sociedad si queremos cambiar, debemos dar el ejemplo, los adultos.
Mi marido no necesita vender boletas a nadie. Y mi hijo solo quiere defender su escuela por el cariño que le tiene y por los profesores que lo formaron.